Desarrollada en un entorno rodeado de cultivos y arbolado, la instalación aprovecha una superficie disponible de la finca para generar energía limpia y diversificar los ingresos de la explotación. En este tipo de proyectos, donde la disponibilidad de suelo y la productividad por metro cuadrado son factores determinantes, la eficiencia de los módulos condiciona tanto el diseño de la planta como su rentabilidad a largo plazo. Más producción utilizando menos espacio. Según los datos del proyecto, la tecnología ABC de AIKO ha permitido reducir el número de módulos necesarios respecto a una solución convencional basada en tecnología TOPCon. En concreto, la instalación requiere 75 módulos menos, lo que se traduce en un ahorro de 60 metros cuadrados de superficie ocupada. Esta mayor densidad de potencia facilita un diseño más compacto y optimiza el aprovechamiento del espacio disponible, un aspecto especialmente relevante en proyectos donde el suelo representa un recurso estratégico. Además de la reducción de superficie, AIKO estima que la planta generará 633,2 MWh adicionales durante sus 30 años de vida útil frente a una instalación equivalente con módulos TOPCon. Considerando un precio medio de la electricidad de 40 euros/MWh, esta producción extra supondría unos ingresos adicionales cercanos a 25.000 euros, reforzando la rentabilidad del proyecto. Para Marco Rocca, propietario de la explotación, la fiabilidad fue el principal criterio de selección de la tecnología fotovoltaica. "Queríamos una solución que realmente resistiera el paso del tiempo", explica. La recomendación de la consultora Jsquare, dirigida por Sara Jaciara Azevedo, fue decisiva para optar por los módulos ABC de AIKO, tanto por sus prestaciones técnicas como por la confianza que transmitía el producto. Emplazamiento y seguridad reforzados. El emplazamiento también representa un escenario exigente para cualquier instalación fotovoltaica. La presencia de árboles próximos puede
📌 Fuente: Energías Renovables