La nueva fase de desarrollo contempla proyectos adjudicados bajo un esquema mixto con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), así como iniciativas consideradas prioritarias para el sector privado. En conjunto, estas inversiones buscan incrementar la generación de electricidad a partir del viento, fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico mediante soluciones de almacenamiento y aprovechar el potencial eólico de diversas regiones del país. Entre los desarrollos de mayor envergadura sobresale el parque eólico híbrido que impulsará Terralia, con una capacidad prevista de 705 MW y un sistema de almacenamiento de 950 MWh, aunque su ubicación aún está por definirse. A este proyecto se suma Genux Power, que construirá el parque Panamá en Mérida, Yucatán, con 252 MW de capacidad instalada y almacenamiento de 102 MW durante cuatro horas, mientras que Idea Energía desarrollará Vientos del Caribe, en Quintana Roo, con 208 MW y un sistema de almacenamiento de casi 82 MW. Yucatán se perfila como uno de los principales polos de esta nueva expansión, ya que además albergará el proyecto Vientos de Panabá, de Elecnor, con 194,4 MW, y el Parque Eólico Dzilam, de Eólica Dzilam, que aportará 120 MW de capacidad junto con un sistema de almacenamiento de 48,6 MW. Por su parte, Tamaulipas también tendrá un papel relevante con los proyectos EI24 Wind y Cenotillo, ambos promovidos por Revolve Renewable Power, que en conjunto sumarán 229,5 MW de nueva capacidad. El avance de estos proyectos dependerá del calendario establecido por las autoridades regulatorias. La primera etapa contempla la revisión de observaciones por parte del Cenace hasta el 30 de junio, seguida por el periodo para realizar los pagos correspondientes, que concluirá el 15 de julio. Posteriormente, entre el 16 de julio y el 18 de agosto, los desarrolladores deberán presentar sus solicitudes de permiso ante la Comisión Nacional de Energía. Una vez concluida esa fase administrativa, a
📌 Fuente: Energías Renovables