pv magazine elaboró, en colaboración con Beñat Murua, Senior Project Manager de Kiwa PI Berlin, una guía para ayudar a desarrolladores o ingenieros a negociar contratos de equipos de almacenamiento de energía en baterías (BESS). Esta guía abarcaba desde la Definición de Requisitos del Propietario hasta la negociación del contrato, pasando por cómo analizar la comparativa de ofertas. Para complementar dicha guía, en esta nueva serie, Kiwa PI Berlin comparte con pv magazine las lecciones aprendidas en la negociación de contratos de BESS. En esta primera parte, se trata la arquitectura de control. La arquitectura de control de un BESS es uno de los elementos críticos en el desarrollo de proyectos de almacenamiento, y conlleva implicaciones directas no solo en el diseño técnico, sino también en la estructuración contractual y la viabilidad económica de las instalaciones. “En la práctica, sin embargo, sigue siendo habitual que esta definición se posponga a fases avanzadas del proyecto, bajo la premisa de que se trata de una cuestión puramente técnica”, explica a pv magazine Beñat Murua, Senior Project Manager de Kiwa PI Berlin. Este enfoque implica importantes riesgos, ya que las decisiones asociadas a la arquitectura de control condicionan aspectos clave como el dimensionamiento del hardware, el reparto de responsabilidades entre agentes, los costes de integración y los criterios de aceptación de la planta. ¿Qué puntos se deben tener en cuenta? Desde PI Berlin señalan que existen distintas configuraciones posibles de arquitectura de control, cada una con diferentes implicaciones en términos de coste, complejidad y asignación de responsabilidades. Entre ellas destacan el uso de un único PPC para toda la planta y el uso de un PPC específico para el BESS que interactúe con un PPC superior de planta, este último muy común en plantas hibridadas. A esto se le puede sumar una unidad de control remoto (UCS), que haga
📌 Fuente: PV Magazine España