El Acuerdo Tripartito por el Almacenamiento de Energía fija como objetivo principal elevar el ritmo de instalación de estos sistemas hasta unos treinta gigavatios (30 GW) anuales entre 2026 y 2028, con la vista puesta en que la Unión Europea alcance alrededor de 200 GW de capacidad de almacenamiento en 2030 (ahora tendría algo más de 50). Entre las medidas acordadas, los gobiernos se comprometen a acelerar la retirada de las barreras que siguen dificultando la puesta en marcha de este tipo de infraestructuras, especialmente las que frenan la firma de contratos de suministro eléctrico a largo plazo asociados a sistemas de almacenamiento o limitan su participación en los mercados de la electricidad y en los mecanismos de retribución. Según el texto, una mayor capacidad de almacenamiento permitirá aprovechar mejor la generación renovable, reducir los vertidos de electricidad cuando la producción supera la demanda, contener el recurso a las centrales de gas y amortiguar la volatilidad de los precios de la energía. Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda: "el almacenamiento de energía es el eslabón perdido de la transición energética. A través de este Acuerdo Tripartito, estamos planteando un modelo nuevo que apela a industria y sector público. Como europeos, creemos que este tipo de cooperación en un sector estratégico clave es esencial para hacer más limpia la energía, más asequible, y para mejorar nuestra competitividad y nuestra resiliencia económica. La certidumbre [político-regulatoria] y la visibilidad de los proyectos son claves para los inversores. Y esto es exactamente lo que estamos desplegando con este primer Acuerdo Tripartito". Sobre el Acuerdo Tripartito por el Almacenamiento de Energía, la Comisión será la encargada de coordinar el seguimiento del acuerdo y evaluará anualmente, hasta 2028, indicadores como la capacidad instalada, la contribución de estos sistemas en los picos de demanda o el
📌 Fuente: Energías Renovables